Es PosibleMañana gana Flávio. Cae el último muro del Foro de São Paulo. Después vienen Cuba y México.
Lo escribí el 10 de agosto. Las encuestas fallaron por cinco puntos el 4 de octubre. Mañana se cierra el círculo.
Este mapa es para los que quieran entender lo que sucederá en los siguientes 12 meses en México y América.
El 10 de agosto escribí que Brasil era el siguiente objetivo y que ahí no se jugaba Brasil: se jugaba el último cimiento del Foro de São Paulo.
Cincuenta y cinco días después, las encuestas daban arriba a Lula y las urnas le dieron a Flávio dos millones doscientos mil votos de ventaja.
Lo que esa noche pareció sorpresa se había decidido antes, en domingo, en los templos de lámina de la periferia: siete de cada diez evangélicos votan por Flávio, y ahí la iglesia le disputa al narco, uno por uno, a los muchachos del barrio.
Mañana se cierra el círculo. Lo que sigue ya tiene nombre: una isla sin luz y un país que vota en junio.
Escribo desde Brasil, la víspera. Vine a ver con mis ojos lo que los números sólo cuentan, y lo primero que aprendí es que aquí la elección no se ve en los espectaculares. Se ve en las esquinas.
En Río tomé la Avenida Brasil hacia el norte. A la altura de Parada de Lucas empieza el territorio que la facción bautizó Complejo de Israel. La estrella de David que colgaron en lo alto ya no está: la policía la bajó en marzo de 2025. El nombre se quedó. Y en las bardas se siguen leyendo versículos donde en otra década se leían las siglas del Comando.
Lo que cambió en las favelas no es la pobreza. Es el mapa de la fe. Donde antes había una capilla católica por barrio, hoy hay un templo por calle: cortina metálica, sillas de plástico, un teclado, un nombre largo pintado a mano. Asamblea de Dios. Dios es Amor. Evangelio Cuadrangular. Abren cuando la parroquia está cerrada y se quedan cuando el Estado ya se fue.
En São Paulo fui de noche a un culto de la Asamblea de Dios en la zona este. Llegaron familias completas, los hombres de camisa planchada, las mujeres con la Biblia en la mano, los niños al frente. Desde el púlpito nadie dijo Lula ni Flávio. No hizo falta. Se habló de la familia, del hijo que se fue con la facción y regresó, del vicio que se dejó. Al final pasaron al frente los que querían orar por Brasil. Pasó casi todo el templo.
Salí a la calle con una idea que ninguna encuesta me había dado. En estos barrios la iglesia es la única institución que llega antes que el narco y se queda después que el Estado. Mañana esa red vota. Y vota junta.
Cada fila es un país donde el mapa político cambió de lado desde que Trump volvió a la Casa Blanca, o donde Washington ya declaró la presión. La pantalla corre sola hasta que cierren las urnas en Brasil.
Análisis. "Aterrizó" marca una elección o una operación ya ocurrida que dejó en el poder a un gobierno alineado con Washington. "En espera": presión declarada sin fecha. "Programado": elección con fecha.
El 10 de agosto, con Brasil empatado a un punto, escribí que ahí no se jugaba Brasil. Se jugaba el último cimiento del proyecto que nació en un hotel de São Paulo en 1990. Y dije que el resultado iba a llegar a México antes que la elección del año siguiente.
En ese momento la encuesta de Nexus para BTG Pactual daba 46 a Lula y 45 a Flávio Bolsonaro. Los institutos grandes seguían con Lula arriba. La conversación en São Paulo, en Brasilia y en las redacciones de la Ciudad de México era otra: que el apellido estaba quemado, que el padre estaba preso, que el hijo no tenía estatura, que el escándalo del Banco Master lo iba a hundir.
El 1 de octubre fui más lejos y puse números. Flávio gana la segunda vuelta con algo entre 52 y 55 por ciento. Y advertí lo que casi nadie quería escuchar: que había un error de dos puntos escondido en las encuestas, y que dos puntos de intención de voto son cuatro de margen.
El sábado 3 de octubre, Datafolha publicó su última medición antes de la primera vuelta. Lula 45, Flávio 42, en votos válidos. Al día siguiente votaron ciento veinticinco millones de brasileños.
Flávio, 47.03. Lula, 45.16. Dos millones doscientos veinticuatro mil novecientos sesenta y cinco votos de diferencia, con el cien por ciento de las secciones contadas por el Tribunal Superior Electoral.
La encuesta más respetada del país falló por casi cinco puntos de margen. En la misma dirección de siempre.
Y no fue sólo la presidencia. El Partido Liberal de Flávio eligió 121 diputados, la bancada más grande de un solo partido desde la Constitución de 1988. Ganó 19 de las 54 sillas del Senado que estaban en juego, un nuevo récord para el partido, y llegará a 2027 con 28 senadores. Hasta Randolfe Rodrigues, el líder del gobierno de Lula en el Congreso, perdió su asiento en Amapá.
Lo que se decide mañana no es si la derecha gana Brasil. En el Congreso ya lo ganó. Lo que se decide es quién tiene la llave del Palacio del Planalto para usar ese Congreso.
Hasta el 30 de septiembre, margen sobre intención total de voto; desde el 3 de octubre, sobre votos válidos. El punto de la urna es el resultado oficial del TSE. La proyección aplica al último Datafolha el error que tuvo en la primera vuelta: análisis.
Esta noche Brasil duerme empatado. Mañana a las ocho abren las urnas, a las cinco de la tarde de Brasilia se cierran, y antes de la cena se sabe todo. La urna electrónica no deja a nadie dormir con la duda.
Las encuestas de la última semana dicen lo mismo con voces distintas. Datafolha, levantada del 20 al 22 de octubre, pone a Flávio con 47 y a Lula con 46: en votos válidos, cincuenta y cincuenta. AtlasIntel para Bloomberg le da a Flávio 51.1 contra 48.9. Quaest los tiene empatados en el número. Indexa, 50.6 contra 49.4. Alfa, publicada ayer, 52 contra 48.
Pero hay un detalle en la serie de Datafolha que nadie está contando. El 8 de octubre tenía a Flávio cuatro puntos arriba en votos válidos. El 15 lo tenía dos arriba. El 22, cero. Lula se acercó dos semanas seguidas.
Ese es el suspenso real. No el empate. La pendiente.
Y aquí está la pregunta que separa al analista del aficionado: ¿a quién le creo, a la pendiente de Datafolha o al error de Datafolha? Es el mismo instituto que hace tres semanas le dio a Lula tres puntos de ventaja que no existían. Si mañana se repite el mismo sesgo, el cincuenta y cincuenta de hoy es un 52.4 de Flávio. Dentro de lo que firmé.
Hay otra manera de llegar al mismo lugar, y es la que más me gusta porque no depende de ninguna encuesta. Es aritmética. Flávio salió de la primera vuelta con 47.03. Para ganar le faltan poco menos de tres puntos. Ronaldo Caiado, Romeu Zema y Augusto Cury sumaron 5.34 y los tres le declararon su apoyo, Cury con la advertencia de que no era una adhesión sin condiciones. Renan Santos, con 2.24, no apoyó a nadie, pero la noche del 4 dijo que veía la victoria de Flávio prácticamente definida. Lula tiene que conseguir casi cinco puntos en un terreno donde no le quedan aliados.
Mueva usted las perillas. Ponga a los votantes de cada candidato derrotado donde crea que van a ir mañana. Verá que, para que gane Lula, hay que suponer dos cosas difíciles a la vez: que la derecha que no votó por Flávio en primera vuelta se quede en su casa, y que las encuestas, por primera vez en esta elección, hayan medido corto a Lula y no a su rival.
Cada fila es un candidato que quedó fuera. Diga cuántos de cada cien de sus votantes van con Flávio y cuántos con Lula; los demás anulan o no votan.
Otros candidatos: 0.22, repartidos mitad y mitad
de los votos válidos · Punto de partida: primera vuelta del 4 de octubre · mi rango 52 a 55
Herramienta de análisis. No considera cambios de votantes de Flávio o de Lula entre vueltas ni la participación distinta por región.
“Dos puntos de intención de voto son cuatro de margen.Simón Levy · pronóstico del 1 de octubre de 2026
Para entender por qué Washington mira a Brasil como lo mira, hay que levantar la vista del mapa electoral y ver el mapa entero de los siguientes 12 meses que nadie te ha explicado, y cómo México entra en la ecuación del cambio más silencioso de Marco Rubio.
“La reconquista no necesita invadir México. Le basta con dejarlo solo.Simón Levy
Brasil, resultados: Tribunal Superior Electoral, totalización del 5 de octubre de 2026 (presidente, por región y Congreso). Bancadas: Congresso em Foco, Poder360 y CNN Brasil, 5 y 6 de octubre. Abstención: TSE.
Encuestas: Datafolha (3, 8, 15 y 22 de octubre; registro BR-09709/2026), AtlasIntel/Bloomberg (13 al 18 de octubre, 4,998 entrevistas), Quaest (17 al 20 de octubre, 2,154), Indexa/Broadcast (20 y 21 de octubre), Alfa Inteligência (23 de octubre). Serie de primera vuelta de Datafolha del 18 de agosto al 3 de octubre. Nexus/BTG (31 de julio al 2 de agosto).
Apoyos: Declaraciones públicas de Romeu Zema (5 oct), Ronaldo Caiado (Goiânia), Augusto Cury (8 oct) y Renan Santos (noche del 4 oct).
Pronóstico: pronostico.simonlevy.mx, 1 de octubre de 2026. Ensayo original: brasil.simonlevy.mx, agosto de 2026.
Región: Tribunales electorales de Bolivia, Chile, Costa Rica y Perú; Consejo Nacional Electoral de Colombia; Inter-American Dialogue. Escudo de las Américas: Casa Blanca y cobertura del 7 de marzo de 2026. Gira de Rubio: septiembre de 2026.
Atenas: Departamento de Estado, discurso de Marco Rubio en la Pnyx, 7 de octubre de 2026 (traducción propia). Salida de 66 organismos: memorando presidencial y hoja informativa de la Casa Blanca, 7 de enero de 2026. Designación del CV y del PCC: Departamento de Estado, 28 de mayo de 2026; vigente desde el 5 de junio. Impuesto a remesas: Ley pública 119-21, desde el 1 de enero de 2026.
Escuelas: Plan de gobierno de Flávio Bolsonaro (eje Brasil que Prepara); Ministerio de Educación de Brasil (fin del programa cívico-militar, 2023); Ministerio de Educación de El Salvador (2024 y 2025).
Fe: IBGE, Censo Demográfico 2022, Religiões, 6 de junio de 2025; censos 1970 a 2010. José Eustáquio Diniz Alves, proyección de 2022. Datafolha e Indexa (voto evangélico). Molina, "Nicaragua: una Iglesia perseguida", entregas de 2025 y 2026. Centro Católico Multimedial, informe del 27 de enero de 2026. Complejo de Israel: estudios de la UFJF y de la UFMG y cobertura de 2024.
China e Irán: Comercio Brasil-China, enero a julio de 2026, GIS Reports; Stimson Center, octubre de 2026. Itamaraty, nota del 28 de febrero de 2026; embajada de Irán en Brasilia, 2 de marzo.
Cuba: Pemex, reporte trimestral ante la SEC (primer trimestre de 2026); Ministerio de Energía y Minas de Cuba (14 de mayo de 2026); publicación de Marco Rubio en X, 23 de octubre de 2026; mitin de Fort Myers, 23 de octubre.
México: Departamento de Justicia, Distrito Sur de Nueva York, 29 de abril de 2026; Los Angeles Times, 3 de junio de 2026; The New York Times, 27 de junio de 2026; carta de Andrés Manuel López Obrador, 3 de junio de 2026; INE, proceso electoral 2026-2027; Polymarket; USTR, 1 de julio de 2026. Designación de cárteles como organizaciones terroristas: Departamento de Estado, 20 de febrero de 2025. FinCEN, órdenes del 25 de junio de 2025.
Red: Carta de senadores demócratas a Marco Rubio, 28 de septiembre de 2026. Declaraciones de Eduardo Bolsonaro, 17 de septiembre de 2026. Tesoro de EE.UU., sanción del 30 de julio de 2025.
Toda persona mencionada en relación con una investigación o una acusación goza de presunción de inocencia. Una acusación formal no es una condena y una designación no es una sentencia. Los simuladores son herramientas de análisis.